lunes, 3 de marzo de 2014

¡Nuevos contenidos!

Sé que algunos de vosotros esperabais una nueva historia en la entrada de esta semana pero creo que es el mejor momento para explicar algunas de las ideas que quiero plasmar en este blog. La semana que viene comenzará la 1º serie de "Historias en el Olvido", un nuevo formato de relatos en el que a lo largo de varias entradas iremos tratando distintas historias con factores comunes. Muchas historias variaran en el tiempo y el espacio en el que ocurrieron, pero todas ellas tendrán un tema común. ¡Esperamos que os guste!

Quería aprovechar también la ocasión para agradecer a todo el mundo la gran acogida que está teniendo el blog, muchas gracias por leer mis historias y por estar ahí. ¡Un saludo!

lunes, 24 de febrero de 2014

Historia 16: Bajo tres banderas

Junio de 1944: Un joven asiático, vestido con el uniforme de la Wehrmacht, es capturado por los soldados paracaidistas de la 101º División Aerotransportada tras la invasión Aliada de Normandía. Inicialmente los soldados americanos creyeron que se trataba de un soldado japonés enviado a luchar en Europa, pero tras tratar de comunicarse con el cautivo se dieron cuenta de que no hablaba una sola palabra de japonés. Esta es, probablemente, la historia del  combatiente más raro de la Segunda Guerra Mundial, Yang Kyoungjong.

En 1905, tras la finalización de la Guerra Ruso-Japonesa, la península de Corea fue declarada protectorado Japonés. Tan solo 5 años después, mediante un tratado de anexión, la península paso a ser considerada territorio japonés. Empezaba así un periodo de ocupación que no terminaría hasta 1945, con el final de la 2º Guerra Mundial. Durante este tiempo la península de Corea fue la base de operaciones perfecta para los ataques japoneses en el norte de China que llevaron a la creación del Gran Imperio de Manchukuo, estado títere de Japón entre 1932 y 1945, situado en la actual Manchuria. Es precisamente en este lugar y en este periodo en el que empieza la curiosa historia de Yang.

Yang Kyoungjong, con el uniforme de la Wehrmacht alemana, en el momento de su captura por parte de los soldados americanos de la 101º División Aerotransportada.

Manchuria 1938: El joven Yang, de tan solo 18 años de edad, fue víctima de un reclutamiento forzoso por parte de las autoridades japonesas en la zona. Su destino era servir como trabajador y combatiente forzoso en el ejército de Kwantung, el ejército japonés que defendía la frontera con la Unión Soviética. Un año después, debido a unas escaramuzas fronterizas entre tropas mongolas (estado títere de la Unión Soviética) y tropas japonesas en el norte de Manchuria, se iniciaron una serie de conflictos militares en la zona. El mayor choque de fuerzas fue la Batalla de Khalkhin Gol, donde un joven general soviético, de nombre Zhukov, venció a las tropas japonesas en una de las primeras batallas entre tanques de la Historia. Zhukov pasaría posteriormente a la Historia como el mejor y más condecorado general de la Unión Soviética en su toda su existencia, siendo, aún hoy, considerado un héroe nacional en Rusia. El destino de Yang Kyoungjong, no parecía, sin embargo, estar tan lleno de gloria como el del joven general cuando fue capturado por las tropas soviéticas en dicha batalla. Tras su captura, el joven Yang fue enviado a un campo de trabajos forzados, donde pasaría los 3 años siguientes de su vida construyendo ferrocarriles en la fría estepa siberiana.

La vida del joven Yang parecía abocada a finalizar en aquel campamento, ya fuese a causa de la desnutrición o del agotamiento, cuando una nueva oportunidad se planteó ante él. Tras la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, y debido a la falta de hombres útiles para el frente, Yang fue incluido en un batallón de castigo. Los batallones de castigo eran formados por grupos de presidiarios o prisioneros a los que, sin apenas instrucción ni equipo, se enviaba a lo más duro del combate con la promesa de conmutar sus penas en caso de salir vivos. Ni que decir tiene que la mayoría de ellos morían rápidamente, ya fuese a manos de los alemanes o de sus propios comisarios, poco propensos a tolerar cualquier tipo de indisciplina. Yang sufrió, por tanto, los peores embates de la guerra, siempre en la primera línea. Sin embargo, su suerte cambiaría de nuevo en la primavera de 1943, cuando, durante la 3º Batalla de Járkov, fue capturado por el ejército alemán y enviado, nuevamente a un campo de prisioneros. Allí le fue ofrecido trabajar como prisionero o ser enviado a la "Ostlegionen", una división alemana formada con voluntarios de distintos países asiáticos. Entre sus filas la "Ostlegionen" contaba con armenios, azerbaiyanos, bielorrusos, estonios, georgianos, lituanos, rusos, uzbecos y kazajos, todos ellos voluntarios o prisioneros que luchaban para conseguir su libertad. Desde ese mismo instante la "Ostlegionen" contaría, además, con un coreano.

Tras su nuevo cambio de bando, Yang fue enviado, junto con otros miembros de la "Ostlegionen", como parte de las defensas en la península de Contentin, en Normandía. Su campamento se encontraba muy cercano a la playa "Utah", uno de las principales lugares de desembarco, junto a la playa "Omaha", de las tropas aliadas en Normandía durante la invasión del día 6 de junio. Así pues, víctima de su extraño destino, Yang Kyoungjong fue capturado por cuarta vez, siendo sus captores, en esta ocasión, los soldados de la 101º División Aerotransportada de los Estados Unidos. En este momento la historia de Yang se vuelve más difusa y difícil de rastrear. Tras una pequeña estancia en un campo de prisioneros, Yang emigró a la URSS, donde pasó apenas 2 años. Posteriormente salió del país y emigró nuevamente, en esta ocasión a Estados Unidos, donde viviría el resto de sus días sin contar nada acerca de su pasado. Yang Kyoungjong murió en un pequeño pueblo de Illinois en 1992, a los 72 años de edad. Detrás dejaba una de las historias más curiosas y a la vez trágicas de la 2º Guerra Mundial.

Esta es la historia de Yang Kyoungjong, un joven soldado que atravesó continentes y luchó en las batallas más encarnizadas, manteniéndose vivo ante todo pronóstico. Un hombre para el cual la guerra no fue un conflicto de ideales, conquista de la gloria, o defensa de la Patria, tan solo se trataba de algo mucho más básico: sobrevivir. 

lunes, 17 de febrero de 2014

Historia 15: El incidente del paso Dyatlov

26 de Febrero de 1959, paso de montaña al sur de los Montes Urales: Un pequeño grupo de 9 excursionistas, estudiantes todos ellos de la universidad Técnica Estatal de los Urales, en la ciudad de Ekaterimburgo, es encontrado muerto en extrañas condiciones en la ladera de la montaña Jolat Siajl, junto a un paso de montaña.  Sus nombres eran: Igor Dyatlov de 23 años y líder de la expedición, Zinaida Kolmogorova de 22 años, Liudmila Dubinina de 21 años, Aleksandr Kolevatov de 25 años,  Rustem Slobodin de 23 años, Yuri Krivonischenko de 24 años, Yuri Doroshenko de 21 años, Nicolas Thibeaux-Brignollel de 24 años y Alexander Zolotarev de 37 años y guía de la zona. Esta desgracia, aparentemente normal a la par que terrible, esconde, aún hoy, multitud de enigmas para todos los investigadores que se han interesado en ella, y es considerada por algunos como uno de los grandes enigmas de la Historia.

Enero de 1959, Universidad de Ekaterimburgo: Un grupo de 10 jóvenes, todos ellos grandes aficionados al esquí y al alpinismo, preparan una expedición con el fin de llegar a Otorten, una montaña situada en una de las zonas más inóspitas de los Urales. La dificultad de la ruta era conocida por los expedicionarios; no en vano Otorten era conocida como "La Montaña de la Muerte" por los mansi, una tribu de cazadores que habitan la región desde hace más de 1000 años, pero este hecho no amedrentó a los jóvenes miembros de la expedición, deseosos de alcanzar la cumbre de la montaña. Pertrechados con sus esquís de travesía y su material de acampada partieron hacia Vizhai, una pequeña población en el sur de la estribación montañosa, famosa por ser el campamento base de multitud de expediciones que, aún hoy en día, exploran la cordillera.

La mañana del 27 de enero el grupo partió en dirección al pico Otorten, pero tan solo un día después de su salida, uno de los miembros, Yuri Yudin, debió volver a Vizhai víctima de una enfermedad. Este inoportuno malestar, que desbarató los planes de la joven de alcanzar la cumbre de la montaña, demostró ser la salvación de Yuri, que de haber continuado habría sufrido el mismo destino que sus compañeros. Así pues, el grupo, ya reducido a 9 personas, prosiguió con su misión, camino de la cima. Desde ese mismo instante se perdió por completo el rastro de los expedicionarios. Su historia solo puede ser reconstruida a través de las distintas pruebas que se encontraron tras salir en su búsqueda el 20 de Febrero del mismo mes. A través de los diarios del grupo y las fotografías tomadas por ellos mismos sabemos que el grupo acampó en la ladera de una montaña, como consecuencia de una ventisca que les hizo perder la orientación. Lo ocurrido a partir de entonces es un completo enigma.

Liudmila Dubidina abrazando a Yuri Yudin. En segundo plano se encuentra Igor Dyatlov (izquierda) y Nicolas Thibeaux-Brignollel (derecha)

La mañana del 26 de Febrero, los grupos de rescate descubrieron los restos del campamento expedicionario. La tienda de campaña se encontraba completamente rasgada desde el interior, pero no había rastro alguno de supervivientes. Un camino de huellas heladas llevo a los investigadores hasta el borde de un bosque cercano donde encontraron las primeras muestras del salvaje final de la expedición: los cadáveres de Yuri Krivonischenko y Yuri Doroshenko completamente desgarrados debajo de un gran pino. Al parecer había tratado de escalar el árbol, pero las ramas no habían aguantado su peso y se habían precipitado desde gran altura, muriendo en la caída o por una hipotermia posterior. Junto a ellos habia una pequeña hoguera, y, curiosamente, ambos se encontraban semidesnudos, hecho que demostraría ser una constante en el resto de los miembros de la expedición. Cerca de este pequeño campamento improvisado se encontraron los cadáveres de Dyatlov, completamente congelado y sosteniendo una pesada rama en posición de defensa, Slobodin, con una agujero de 18 centímetros en su cráneo y unos metros más allá Kolmogorova, con su cuerpo completamente anaranjado y el pelo de un tono grisáceo. Las bajas temperaturas permitieron conservar los cuerpos en la misma posición en la que murieron, lo que indicó a los investigadores que los tres miembros de la expedición estaban tratando de volver al campamento inicial. El rescate del resto de miembros se alargó hasta Mayo de ese mismo año, cuando fueron encontrados en un barranco en lo profundo del bosque donde habían sido encontrados sus compañeros.  Thibeaux-Brignollel había sufrido grandes daños en el cráneo, el guía Alexander Zolotarev tenía varias fracturas en el pecho y, al igual que Kolmogorova, su cabello había adquirido un tono grisáceo, mientras que su piel había envejecido repentinamente. Liudmila Dubidina fue encontrada sin lengua, con su cabeza al revés, y lo que es más extraño, con restos de radioactividad extrañamente altos. El resto de los miembros murieron por hipotermia.

La investigación de las autoridades al respecto fue, cuando menos, poco ortodoxa. Multitud de elementos, como por ejemplo los restos de radioactividad encontrados en el cadaver de Liudmila o los extraños cambios en la tonalidad del pelo de algunos de los miembros, fueron dejados fuera de la investigación. La aparición de los cadáveres semidesnudos se explicó en base al concepto del "desvestirse paradójico" proceso por el cual las personas en proceso de sufrir una hipotermia se desnudan en un momento de confusión, acelerando así su muerte, sin tener en cuenta los restos de radioactividad que se encontraron en la ropa de casi todos ellos. Las autoridades cerraron el caso, dando como causa de la muerte una "desconocida fuerza irresistible", y archivaron la causa en un directorio secreto que no fue revelado hasta 1990. Sin embargo, algunas controversias rodean la investigación. Testigos del rescate afirman haber encontrado unas gafas de sol y parte del equipo de montaña típico de los soldados de la URSS. Durante los siguientes meses, además, fueron visibles en la zona unas grandes nubes de color anaranjado en toda la zona, ante las cuales las autoridades dijeron que se trataba de una pequeña fuga de gas paralizante en una fábrica. Durante los funerales de los excursionistas sus familiares observaron un extraño "tono marrón" en sus pieles. Multitud de inexactitudes y fallos en la investigación, así como una extraña falta de interés por parte de los principales miembros de la policía en investigar el caso, han llevado a los investigadores a lo largo de los años a preguntarse qué es lo que ocurrió verdaderamente allí. Algunos hablan de simple ataque de locura y terrible destino, otros más aventureros defienden que se trata de un ataque alienígena. Sin embargo existe una teoría que fue fuertemente atacada durante los años siguientes al accidente. El periodista de investigación Anatoly Guschin defiende en su libro "9 vidas es el precio de los secretos de Estado" que los excursionistas se acercaron sin conocimiento a un centro de investigación de armamento secreto de la URSS localizado en la zona donde se estaba probando un "arma experimental soviética", una especie de campo de pruebas de armas químicas que podrían ser las causantes de las extrañas muertes de los excursionistas.

Imagen de los restos de la tienda junto a dos de los investigadores

Este misterio sigue sin resolver actualmente. Se trata de una de esas historias ocultas en el tiempo, sobre cuyo final no podemos salvo teorizar y realizar conjeturas. Historias llenas de misterio que llenan nuestras mentes de dudas y nuestros corazones de miedo. Yuri Yudin, la única sobreviviente de la expedición, declaró recientemente:


 "Si yo tuviera la oportunidad de hacerle a Dios una sola pregunta sería, ¿Qué pasó realmente con mis amigos esa noche?"

lunes, 10 de febrero de 2014

Historia 14: La Montaña Sagrada

Al alba del 29 de de 1453, el enorme ejército otomano del Sultán Mehmet II aprovechaba una de las múltiples fisuras en la muralla de Constantinopla para invadir la ciudad, asesinando al último Emperador Romano de Oriente durante el combate. Este hecho significó el fin del Imperio Oriental y su paso a los libros de Historia. Pero, ¿es posible que exista un pequeño reducto donde el Imperio Romano de Oriente siga vivo 561 años después de su caída? Esta es la historia del Monte Athos, la Montaña Sagrada.

Dice la mitología griega que Athos era el nombre de uno de los poderosos gigantes que desafiaron a los Dioses Olímpicos. Poseidón, Dios griego del mar, libró una encarnizada batalla con este ser, y, tras derrotarlo, lo enterró bajo una pesada piedra, que recibiría el nombre de su poderoso húesped. Así surgió el nombre que bautiza  la pequeña península del Monte Athos, al norte de Grecia. Durante el Siglo X, la península se fue poblando de monjes ortodoxos, atraídos por lo remoto de su localización, y auspiciados por Basilio II, creando "de facto" una provincia monástica. En los siglos venideros la zona se benefició de la protección de los Emperadores de Oriente, que mantuvieron el status de la pequeña cordillera. Fue durante esos siglos cuando los habitantes de las zonas circundantes empezaron a denominar al Monte Athos como la "Montaña Sagrada", debido a las grandes poblaciones de monjes que existían, así como a la prohibición de acceso que existía para toda aquella persona ajena al clero ortodoxo.

Monasterio de Simonos Petra en el Monte Athos

En 1453, y tras la caída del Imperio, los monjes esperaron pacientemente a la llegada de los invasores, pensando que aquel sería el final de casi 5 siglos de estancia en la península. Sin embargo los invasores otomanos, considerando lo remoto de la zona, permitieron a los pequeños monasterios continuar con sus actividades, así como con sus propias celebraciones, ritos y legislaciones promulgadas por los Emperadores de Oriente, a cambio de unos impuestos anuales. La paz había llegado de nuevo a la Montaña Sagrada, que durante más de 4 siglos luchó por sobrevivir, contando con cada vez menos monjes capaces de trabajar para satisfacer el diezmo. La suerte de la Montaña cambió en el siglo XIX, cuando donaciones y nuevos miembros para los monasterios empezaron a llegar desde Rusia, Rumania o Bulgaria.

El nuevo siglo llegó a la península, y con él, los vientos del conflicto. En 1912 los otomanos fueron expulsados de la zona, y esta fue puesta en manos del Estado Griego. Tras el conflicto, los gobernantes griegos y la Comunidad Sagrada (grupo de 20 monjes portavoces de los 20 monasterios de la Montaña) se reunieron y crearon los "Fueros de la Montaña Sagrada de Athos", la normativa que regula el status jurídico de la zona, así como su soberanía y control. De manera teórica la zona pertenece a Grecia, pero en la realidad es gobernada como un territorio autónomo independiente del resto del país. Esta peculiaridad le convierte en el llamado "Estado Monástico Autónomo de la Montaña Sagrada" y le permite estar exento de ciertas leyes, tanto griegas como europeas, conservando en su lugar las normas de acceso que se acordaron con el Emperador Basilio II. Entre algunas de las curiosidades de dicho acuerdo se encuentra la prohibición absoluta de la entrada de mujeres en el Monte Athos, la necesidad de obtener un visado especial en una de las poblaciones cercanas para poder entrar en la Montaña y la existencia de un cupo máximo de visitantes diarios, siendo 120 la cantidad máxima, 110 griegos y un máximo de 10 extranjeros. Otra de las prohibiciones existentes es la imposibilidad del tráfico por tierra con el resto de Grecia, pudiéndose efectuar la entrada única y exclusivamente a través del pequeño puerto de Dafni.

En la actualidad el Monte Athos continua existiendo como un territorio aútonomo, con su cultura, su autonomía, su lengua y sus ritos propios, todos ellos conservados desde hace más de cinco siglos. Pero quizás lo más sorprendente de esta pequeña montaña anclada en el pasado es su escudo de armas, símbolo que ondea en las banderas de los pocos edificios oficiales que existen en la península. En ellas, sobre fondo amarillo, aún puede verse el Águila bicéfala de Bizancio. El último reducto de un Imperio desaparecido hace más de 500 años.

Águila Bicéfala, símbolo del Imperio Romano de Oriente



lunes, 3 de febrero de 2014

Historia 13: 3 Gemelos

Madrugada del 15 de Abril de 1912, Atlántico norte:

El RMS Titanic, el barco más grande del mundo en el momento de su botadura, se hundía en las gélidas aguas del océano Atlántico provocando una de las mayores tragedias navales de la Historia con más de 1500 muertos. Este hecho es ampliamente conocido y ha sido llevado a las pantallas de cine y reflejado en libros multitud de ocasiones. Sin embargo muchos no sabréis que el Titanic contaba con dos barcos "gemelos", prácticamente iguales a él. Esta es la historia de los gemelos del Titanic.

Durante los primeros años del Siglo XX, dos empresas navieras inglesas, Cunard Line y White Star Line, se disputaban el control del tráfico de pasajeros a lo largo del Atlántico, principalmente las rutas que unían Londres y Nueva York, flujo incesante de inmigrantes de toda Europa hacia los Estados Unidos. En 1906, Cunard Line botó dos barcos gemelos, el Lusitania y el Mauritania, que se convirtieron en los buques más grandes y lujosos hasta la fecha. En respuesta a dichos barcos, la White Star Line proyectó los buques de la clase Olympic: 3 buques prácticamente similares que serían bautizados como Olympic, Titanic y Gigantic. La construcción de los tres barcos comenzó prácticamente a la vez, siendo el buque Olympic el primero en ser terminado y realizando su viaje inicial el 14 de junio de 1911. La botadura del primero de los buques de la clase Olympic prometía un tiempo de bonanza y crecimiento para la White Star Line, que por fin contaba con un buque capaz de igualar y sobrepasar a la competencia. Sin embargo dichos auspicios se vieron truncados el 20 de Septiembre de 1911, momento en el cual el Olympic chocó con el buque militar HMS Hawke, provocando grandes daños en el casco del barco. Desde ese preciso instante un halo de mala suerte cubrió a los 3 barcos de la White Star Line, que parecían malditos desde su botadura. Tan solo unos meses más tarde el Titanic se hundía con más de 1500 personas en su viaje inaugural, provocando una enorme crisis en la White Star Line, que veía como se diluían sus esperanzas de control de la ruta del Atlántico Norte. Las pérdidas fueron enormes tanto en lo humano como en lo económico, y la empresa se encontró un una dura situación: uno de sus buques insignia se había hundido, otro estaba en reparación y el tercero había sido botado tan solo 5 meses antes del hundimiento del Titanic, por lo que la compañía decidió devolverlo a los astilleros para realizar una completa modificación de su casco exterior.

El Olympic (Izquierda), junto a su gemelo el Titanic (Derecha)

El RMS Gigantic fue el último de los buques de la clase Olympic creados por la White Star Line. Era el mayor de los tres y el más lujoso de todos, y su nombre era una prueba fehaciente de dicha majestuosidad. No obstante, tras el incidente del Olympic y el hundimiento del Titanic, la White Star Line decidió modificar el nombre del buque, ya que consideraban que recordaba excesivamente la historia del malogrado Titanic. Así unos meses después de su botadura el RMS Gigantic fue renombrado como RMS Britannic. Existe una leyenda entre los marineros que dice que cambiar el nombre de un barco trae mala suerte. El RMS Britannic puede que sea una prueba de ello.

Agosto de 1914: Con el comienzo de la 1º Guerra Mundial, el Almirantazgo Británico decide requisar todos los trasatlánticos con el fin de darles un nuevo uso. Entre los buques requisados se encuentran el Olympic, el Britannic y el Lusitania, barco de la empresa rival Cunard Line. Los tres buques esperaron su nuevo destino en los muelles de Belfast durante más de 10 meses hasta que se decidió su misión: El Olympic y el Britannic servirían como buques hospital en el Mar Mediterráneo, mientras que el Lusitania se encargaría del transporte de material de guerra y voluntarios provenientes de los Estados Unidos. Desde este momento se separaron las historias de estos tres barcos, acérrimos rivales en la navegación Atlántica, y cuyo final sería tan distinto.

7 de Mayo de 1915, 14:00h, costa del sur de Irlanda:
El RMS Lusitania es alcanzado por un torpedo del submarino alemán U-20, provocando el hundimiento del barco tan sólo 18 minutos después del impacto. Murieron más de 1100 personas, entre ellas casi 300 ciudadanos estadounidenses. A la postre esta actuación sería el motivo que alegaron los Estados Unidos para declarar la guerra a Alemania. Se hundía así uno de los principales rivales de los buques de la clase Olympic, que mientras proseguían su misión en el Mediterráneo. Como consecuencia del hundimiento del Lusitania el Olympic fue trasladado al Atlántico.

Hundimiento del Lusitania: Este hecho provocaría la entrada de los EEUU en la guerra

21 de Noviembre de 1916, 8:12h, canal de Kea (Mar Egeo)
Una explosión provoca una abertura en el casco del RMS Britannic mientras realizaba el traslado de soldados heridos hacia Grecia. Se desconoce si la explosión fue provocada por una mina o un torpedo alemán, pero tan solo una hora después del impacto el buque se ha hundido por completo, provocando la muerte de 29 pasajeros de los 1100 a bordo. El resto pudieron ser socorridos por los buques escolta. El Britannic encontraba así un fin similar al de su otro hermano hundido, aguardando en el fondo del Mar Egeo. 

Tras el hundimiento del Britannic solo quedaba el Olympic, aquel barco que parecía maldito casi desde su botadura. El 12 de Mayo de 1918 fue atacado por un submarino alemán mientras realizaba la ruta entre Londres y Estados Unidos. Lo que podría haberse convertido en una nueva masacre y en la confirmación final de la mala suerte que había recaído sobre los barcos de la White Star Line, se convirtió en una de las mayores hazañas navales de la época: tras fallar el disparo de su torpedo, el submarino alemán, comprobando que se trataba de un buque desarmado, decidió subir a la superficie y atacar al Olympic con su cañón. El Capitán del Olympic consiguió, sin embargo, maniobrar aquella mole de metal y embestir al pequeño submarino alemán, hundiéndolo. Tras dicha actuación el barco continuó sirviendo en la guerra, e incluso después de esta, momento en el cual volvió  a ser utilizado como trasatlántico. Hasta 1935 sirvió como buque de transporte de pasajeros ganándose el apodo del  "Viejo fiable de los mares". Conseguía así acabar con la mala suerte que había hundido a sus hermanos y fue la tabla de salvación que mantuvo a flote a la White Star Line.

El RMS Olympic con el camuflaje que se le aplicó durante el conflicto


Esta es la historia de los 3 buques gemelos, el Olympic, el Titanic y el Britannic, tres barcos que estaban destinados a cambiar la historia del transporte de pasajeros y a los que la Historia y los acontecimientos tenían reservados un final mucho más trágico.

viernes, 24 de enero de 2014

Historia 12: La Operación Paperclip

Primavera de 1945

Tras el fracaso de las sucesivas líneas de defensa alemanas en el este, la entrada de los ejércitos soviéticos en Berlín parece ya imparable. Los Aliados, hasta entonces confiados de poder adelantar a la URSS en la carrera por la capital del Reich, empiezan a plantearse un nuevo problema: la caída en manos rusas de toda la tecnología y científicos que durante años habían creado algunas de las armas militares más terroríficas de la historia; las Wunderwaffe o "armas milagrosas" alemanas. Ante esta perspectiva, los altos mandos de la OSS (Oficina de Servicios Estratégicos, antecesora de la actual CIA) plantearon una de las misiones de espionaje más audaces de la historia: la extracción de más de 700 expertos y científicos alemanes dispersos a lo largo y ancho de una Alemania todavía en guerra, y su posterior introducción ilegal en los Estados Unidos. Esta es la Operación "Paperclip".

"Paperclip" era el nombre en clave de la mayor operación de extracción de personal de investigación científica y militar jamás realizada. Inicialmente su nombre fue operación "Overlord" y consistía, únicamente, en una serie de entrevistas con los expertos alemanes una vez terminada la guerra en Europa. Sin embargo, debido al empuje de las fuerzas soviéticas, los servicios secretos Aliados tuvieron que reformular el plan, incluyendo la extracción de dichos científicos de Alemania, ya que, en muchos casos, quedarían bajo la influencia soviética y sería imposible acceder a ellos. Así pues, la OSS se puso manos a la obra e inició sus pesquisas acerca de los miembros relevantes en la investigación nazi de campos tan avanzados en aquel entonces como la cohetería, la aeronáutica, la creación de combustibles sintéticos, la electrónica o la física nuclear. La tarea de identificar a los miembros clave de dichos sectores de investigación fue sumamente ardua y se realizaba a contrarreloj: cada día más sectores de Alemania caían bajo el ímpetu de los ejércitos soviéticos. Cuando la elaboración de dicha lista parecía imposible se produjo un golpe de suerte: un técnico polaco encontró una copia de la llamada Lista Osenberg en un baño que no había sido limpiado correctamente. La Lista Osenberg era el listado de todos los científicos que desarrollaban actividades de investigación para el Reich alemán y se había creado a partir de la iniciativa de 1943 para el desarrollo de material armamentístico, promulgada por Hitler tras el fracaso en la invasión de la URSS. Con ella los Aliados contaban con una copia de la lista más exhaustiva acerca del personal de investigación alemán, facilitando la identificación de los objetivos y su extracción. Entre los objetivos de dicha lista se encontraban científicos tan ilustres como Wernher Von Braun, desarrollador de los cohetes V1 y V2, primeros cohetes balísticos de la historia, y posterior jefe de ingenieros en los programas de la NASA que llevaron al hombre a la Luna, Ernst Stuhlinger, físico nuclear pionero en el desarrollo de la propulsión con motores eléctricos, Erich Traub, virólogo que creador de multitud de vacunas o Hans Von Ohain, uno de los inventores del motor a reacción entre otros. Werner Heisenberg, director de la investigación nazi de la bomba atómica y Premio Nobel de Física en 1932, fue internado en Inglaterra bajo la actuación de la Operación Epsilon, la versión anglosajona de la Operación Paperclip.

Muchos de los miembros de dicha lista se entregaron voluntariamente a los Aliados tras la evacuación de la isla de Peenemünde, una pequeña población en una de las islas alemanas en el Báltico donde los nazis tenian su mayor centro de investigación y los científicos trabajaban en un régimen de semi-esclavitud. Así pues más de 500 científicos se entregaron voluntariamente tras escapar de la isla, mientras las unidades soviéticas los perseguían, deseosos de incorporarlos a sus equipos de investigación. Se trataba de una "caza al hombre" donde los servicios secretos de todos los países deseaban repartirse los pedazos de la investigación alemana. Por otra parte, no todos los científicos salieron voluntariamente de Alemania, algunos fueron raptados de sus empresas o centros de trabajo y trasladados sin su consentimiento a los Estados Unidos como fue el caso del experto Herbert Wagner, sacado a punta de pistola por un grupo de soldados americanos de la sede de la empresa Henschel.

Si la localización y extracción de estos científicos fue extremadamente complicada debido a la situación del país, su introducción en los Estados Unidos no sería más fácil. Todos ellos habían ayudado al esfuerzo de guerra alemán durante el conflicto y por lo tanto tenían vedada la entrada legal en el país. Para evitar dicho veto, la OSS, a espaldas de su propio gobierno, se encargó de proporcionarles identidades falsas con las que cruzarían la frontera, así como trabajos falsos que servirían de tapadera durante los primeros meses. Muchos de los científicos de la operación Paperclip sirvieron como personal de limpieza en las casas de los miembros de la OSS durante el verano de 1945. Ese mismo año les fueron ofrecidos trabajos en distintos centros de investigación militar de los EEUU, siempre en condiciones irregulares. Solo a partir de 1950 se regularizó la situación de estos investigadores, que pudieron conseguir sus visados en el consulado estadounidense de Ciudad Juárez en México.

Los científicos de la Operación Paperclip fotografiados en Fort Bliss, Texas

Es difícil calcular el impacto que la entrada de estos científicos tuvo en el espectacular avance tecnológico que vivieron los Estados Unidos en los años 50, un país con una gran falta hasta entonces de personal científico puntero, pero podemos comprobar como muchos de ellos fueron directores de sus departamentos hasta 1970 y desarrollaron algunas de las mayores maravillas tecnológicas del Siglo XX. Los Estados Unidos aprovecharon el potencial de estos científicos y ellos, a cambio, les otorgaron su conocimiento, lo que provocó una época de un  enorme avance tecnológico. Nada de todo esto habría sido posible sin la Operación Paperclip, la mayor operación de espionaje de la Historia.

lunes, 13 de enero de 2014

Historia 11: Los verdaderos descubridores del "Nuevo Mundo"

"Colón descubrió América el 12 de Octubre de 1492". Todos recordamos este "mantra" que se repetía (y se sigue haciendo) incesantemente en las clases de Historia de nuestra niñez. Se decía, además, que fue el primer europeo en pisar tierra americana, iniciándose, con él, el contacto entre los dos continentes. Pero, ¿qué ocurriría si descubriésemos que ya hubo europeos en América 500 años antes que Colón?. ¿Que el tan manido descubrimiento de América no es más que una inexactitud histórica? Esta es la historia de Erik el Rojo y su hijo Leif Erikson, los primeros europeos en pisar el "Nuevo Mundo".

Erik Thorvaldsson, nació en el Reino de Rogaland, territorio en la costa suroeste de Noruega, en el año 950 d.C. Hijo de un exiliado por asesinato, se sabe poco acerca de su niñez excepto una característica física: un pelo de color rojizo oscuro, que le haría merecedor del apodo con el que ha pasado a la Historia: Erik El Rojo. Siendo relativamente joven viajó a Islandia, tierra ya colonizada por los vikingos. En el año 982 d.C partió en dirección oeste siguiendo las indicaciones escritas en las sagas de algunos marineros vikingos que se habían adentrado en el Atlántico antes que él. Ese mismo año llegó a las costas de Groenlandia, bordeando la zona sur de la isla y descubriendo zonas libres de hielo, y, por lo tanto, habitables. En una muestra de ingenio, Erik El Rojo llamó a la isla "Groenlandia" lo que traducido significa "Tierra Verde", en un afán por atraer a colonos a sus recién descubiertos dominios. Durante 3 años Erik el Rojo creó un grupo de voluntarios dispuestos a colonizar Groenlandia. En el año 985 marchó de nuevo hacia la isla, pero esta vez no lo hacía solo: marchaba con 25 embarcaciones y más de 3000 colonos. Construyeron varios asentamientos a lo largo de los distintos fiordos de la isla, y durante 15 años la isla prosperó, nutriéndose con más colonos que trataban de escapar de Islandia, pobre y superpoblada. Entre los años 1002 y 1003 la desdicha se cebó con la pequeña población siendo víctima de una epidemia que acabó con parte de la escasa población, incluyendo a Erik El Rojo. Sin embargo la población supo sobreponerse, gracias, en parte, a los denodados esfuerzos de uno de los hijos de Erik Thorvaldsson, Leif Erikson, también conocido como "El afortunado".

Leif Eriksson había nacido en el año 970 en Islandia, durante la estancia de su padre en dicha isla. Con tan solo 15 años partió junto a su padre a colonizar Groenlandia. En el año 1000, siguiendo las historias que contaban algunos mercaderes, reunió un pequeño grupo de hombres y cruzó nuevamente el Atlántico en dirección al norte del continente americano. Cuentan las sagas que Leif invitó a su padre para el viaje, pero este cayó de su caballo en el camino, y tomándolo como un mal augurio, decidió quedarse. Erik murió el primer invierno tras la partida de su hijo.


Sello estadounidense con la imagen de Leif Erikson

El viaje de Leif le llevó por el norte de la actual Canadá, siguiendo la costa en dirección sur hacia Terranova. Bautizó las zonas descubiertas como Helluland (Tierra de Arroyos), Markland (Tierra de Bosques) y Vinland (Tierra de Viñedos). Leif se convirtió, así, en el primer europeo en pisar el continente americano, 492 años antes de que lo hiciese Cristobal Colón. Su campamento, según las sagas, quedó localizado en la costa de Terranova. Poco se sabe de la evolución de este pequeño asentamiento, excepto que fue abandonado unos 20 años después, probablemente víctima del clima y el acoso por parte de los indígenas. Leif Erikson murió en el año 1020 sin que se sepa cuál fue su final.


Imagen con la ruta de Leif Erikson en el año 1000 d.C

Toda esta historia, profusamente detallada en las sagas vikingas, fue negada por los historiadores durante más de 500 años, que trataron de ocultar algunos elementos de prueba como el mapa de Vinland, un mapamundi del siglo XIII en el que ya aparecen las costas del norte de Canadá. Sin embargo, en la década de 1960, el arqueólogo noruego Helge Ingestad descubrió los restos del campamento de Leif Erikson en el norte de Terranova, en la conocida como Ensenada de las Medusas, quedando así demostrada la historia que contaban las sagas.


Reconstrucción de las cabañas del campamento de Leif Erikson en el norte de Terranova

Quizás está pequeño relato no sirva para darle a estos personajes el valor y la relevancia histórica que merecen. Su historia probablemente siga en el olvido y no tenga el lugar que debería en los libros de Historia de los colegios. Sin embargo creo que todos deberiamos conocer las aventuras de Erik Thorvaldsson y Leif Erikson, los primeros exploradores europeos en América.